Truman Capote. Los años jóvenes

Truman Capote se encontraba en Nueva York cuando leyó la crónica de un brutal asesinato acaecido en Holcomb, una pequeña población situada en el estado de Kansas. Corría el mes de noviembre de 1959 cuando Dick Hickock y Perry Smith penetraron de madrugada en el domicilio de la familia Clutter en búsqueda de una caja fuerte forjada únicamente en el sueño de la codicia. Ambos ladrones, al no hallar caja fuerte alguna, decidieron acabar con la vida de los cuatro miembros de la familia Clutter violentamente, a sangre fría.

Truman Capote, ya conocido entonces por obras como Desayuno en Tiffany’s, supo de inmediato que podía convertir semejante tragedia en un testimonio sobre la marginación y la violencia. En A sangre fría vemos que la atención de Capote se vuelca sobre uno de los asesinos, Perry Smith, con quien comparte una infancia similar por complicada. Ambos personajes, Capote y Perry, son cara y cruz de una misma moneda.

Truman Capote. 1965| Foto: Irving Penn

Mucho se sabía sobre la infancia de Capote, pero ahora tenemos la ocasión de conocer mucho más, de su puño y letra.  Tras su muerte en el año 1984 y como informa El País, Capote legó a la Biblioteca Pública de Nueva York 39 cajas de cartón en las que se encontraban sus primeros relatos, los que escribió entre los 9 y los 19 años de edad. Según comenta la noticia, en estos textos encontraremos la raíz de los miedos de Capote: la soledad, la marginación y la desesperación ante la ausencia de su madre, pero también hallaremos la primerísima mirada de reportero de Truman Capote, la que le llevaría a convertirse en un personaje capital y a su crónica publicada en 1966, A sangre fría, en una obra maestra de la literatura universal.

Los relatos del joven Truman Capote serán publicados el próximo 9 de marzo por Anagrama.

 

Fecha de caducidad: 2019

La fecha de caducidad es el vencimiento del uso o consumo de un producto. A partir de esta fecha, el producto ya no es seguro para la salud del consumidor. Inspirada en la novela de Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, Blade Runner, la película dirigida por Ridley Scott en 1982 nos revelaba que la fecha de caducidad funcionaba también como dispositivo de seguridad.

Blade Runner nos introducía en una inquietante sociedad situada en el año 2019, año que entonces nos parecía tan lejano y que está a la vuelta de la esquina. Gracias a los avances en ingeniería genética, dicha sociedad fabricaba unos humanos artificiales llamados replicantes, esclavos construidos para realizar tareas peligrosas que eran creados con un curioso dispositivo de seguridad, una longevidad de tan solo cuatro años de vida para evitar que pudieran desarrollar sentimientos propios de los humanos: amor, compasión, deseo, etc.

Desde el último Foro Económico Mundial de Davos, nos lanzan una predicción sobre el futuro laboral que nos espera, un futuro que se inicia ahora y que terminará en el año 2020 dejando sin empleo a cinco millones de personas.  Los robots en primer lugar,  y posteriormente la inteligencia artificial, ocuparán los puestos de trabajo más mecánicos, más repetitivos. Solo aquellos humanos cualificados en conocimientos informáticos tendrán el puesto asegurado, ya que imagino que serán ellos quienes seguirán construyendo más y mejores humanos artificiales. 

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El actor Rutger Hauer es el replicante Roy Batty. Blade Runner, 1982.

¿Tendrán fecha de caducidad los nuevos replicantes, hijos de la Cuarta Revolución Industrial? Los seres artificiales de Blade Runner deseaban ampliar su longevidad para imitarnos y sentirse humanos. Pero como de momento, a quien han puesto fecha de caducidad en Davos es a nosotros, ¿Seguirán deseando los futuros replicantes ser como los pobres humanos?

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Escalera al Dólar

Escalera al Cielo, o Starway to Heaven en su versión original, es sin duda alguna la canción más popular de la legendaria banda de rock duro Led Zeppelin. Compuesta en 1971 por Jimmy Page y Robert Plant y publicada en el álbum Led Zeppelin IV, la canción ha vendido millones de copias sin parar, alcanzando la cifra de 562 millones de dólares entre ventas y derechos. Sin embargo, la autoría de esta canción está en entredicho.

Según publica elEconomista.es ,  el pasado mes de enero Jimmy Page, Robert Plant y John Paul Jones, miembros supervivientes del grupo, declararon ante un tribunal federal de los Ángeles en relación con la acusación interpuesta por el abogado de la banda californiana Spirit, quien en 2014 demandó a Led Zeppelin por plagio del tema Taurus, compuesto por Spirit en 1968 y que guarda cierta similitud con Escalera al Cielo de Led Zeppelin.

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Led Zeppelin. Foto promocional del álbum IV.

Sigue comentando elEconomista.es que ambas bandas compartieron cartel en varios conciertos entre 1968 y 1969, hecho comprobado, pero la cosa se complica cuando los miembros de Led Zeppelin dicen no recordar nada de aquellos tiempos, y la discográfica evidentemente se lava las manos… Pero la pregunta es, ¿alguien recuerda a Spirit?

Tirando del hilo de la noticia encuentro en miabogadoenlinea.net más detalles sobre el asunto. Además se han permitido el lujo de colgar ambas canciones para que podamos comparar las similitudes entre una y otra. ¿Habéis hecho la prueba? No puede negarse cierto parecido, y aunque ignoro la cifra que reclama el demandante, imagino que será de cientos de millones de dólares.

No obstante, recomendaría a los miembros del tribunal federal que antes de fallar a favor de Spirit escuchen la Sonata para flauta y clave en Si menor BWV 1030, compuesta por un señor que se llamaba Johann Sebastian Bach. Quizá les ayudará en la decisión final.